Consulta independentista
Cuentan que un caballero inglés fue invitado a acudir al hipódromo a presenciar una carrera y rechazó la propuesta expresando que no ignoraba que había caballos que corrían más que otros. Este fin de semana se han celebrado unas consultas en algunas localidades de Cataluña cuyo resultado práctico es que si alguien ignoraba que hay independentistas en Cataluña, ahora ya lo sabe. Haberlos, haylos, y como era de suponer han votado afirmativamente por la independencia, consiguiendo unos porcentajes sobre los votos emitidos de nivel búlgaro, en aquellos tiempos en que en Bulgaria sólo se podía votar una cosa. Pero también como era de suponer los que no son independentistas no han acudido a votar a unas consultas sin ninguna validez legal y con escaso valor político, y se ha podido comprobar que eran una abrumadora mayoría.
Sacar otras conclusiones de este simulacro de decisión popular es tan aventurado como suponer que una de esas manifestaciones de "un millón de personas" en la Plaza de Colón de Madrid (está probado que en el mejor de los casos en esa plaza y sus aledaños es imposible meter más de la décima parte de esa cantidad) representa a la mayoría social.
Sería bueno que, como sucede en otros países, se pudiera consultar a la ciudadanía con normalidad, a nivel local, autonómico o estatal/nacional, a iniciativa de las instituciones competentes o de un cierto número de ciudadanos. Pero a falta de integrar ese mecanismo democrático en nuestro sistema político, la expresión de las decisiones de la ciudadanía no puede pasar por la convocatoria unilateral por parte de determinados sectores políticos o sociales de una consulta sin las más mínimas garantías. Servirá como reclamo publicitario, al mismo nivel que una manifestación, una sentada o una pancarta, pero nada más.

Félix dijo
Miguel,
Una aportación no contradictoria con tu texto. Una de las derivadas políticas de estas iniciativas es que hasta desde CiU las están parando por el descontrol que para ellos está generando. Mucha gente afín a partidos como CiU, PSC, ICV está en estos procesos. Ahora se están lamentando de haber sido complacientes. Dado sus efectos no deseados para éstos. El único que gana es ERC y lo que salga de Laporta.
La táctica del tren. Primero, te hacen subir a un tren que no va a ningún sitio pero eso sí va muy despacito, viendo el paisaje. Y luego, cuando se va a meter en un túnel lo ponen a 200 por hora para que nadie pueda bajarse. Como tu bien dices, hay independentistas y lo mejor como en Cánada es utilizar la política del velo, visualizarlos. Descubrir y no tapar la cuestión y proponer directamente las iniciativas, sin atajos. Hasya dónde se quiere llegar. No pasa nada. al menos para mí.
Un saludo,
16 Diciembre 2009 | 09:47 AM