Quiero que me suban los impuestos.
Estoy dispuesto a pagar más impuestos. Si para sacar al país de la crisis económica y del peligro de que quiebren las arcas públicas hay que aportar algo, soy el primero que quiere contribuir. Me rasco el bolsillo y pongo lo que haya que poner. Por fortuna para mí, soy de los que llegan bien a fin de mes y podría pagar más.
Eso sí, que pretendan bajarme el sueldo como a todos los demás funcionarios públicos con la excusa de las medidas contra la crisis me parece suficiente motivo como para que vayamos a la huelga general. En otras palabras, el Gobierno ha decidido que una buena parte de la crisis la pagamos los funcionarios simplemente porque estamos ahí a mano. Es decir, no la pagamos entre todos los ciudadanos y de forma proporcional o progresiva a nuestros ingresos. En particular, no la pagan los banqueros o los empresarios, esos que según los datos oficiales de Hacienda declaran menos ingresos por IRPF que los que vivimos de un sueldo; ni los profesionales, que están en las mismas. No lo van a pagar las rentas de capital, sino como siempre las de trabajo. Ni los que se han enriquecido con la especulación, con la juerga financiera que nos ha llevado a esta situación, los que siguen ganando dinero con la crisis, "los mercados" (leáse los especuladores) que siguen jugando a sacar tajada, los que se niegan a pagar los impuestos que les corresponderían, los que se han beneficiado de las ayudas públicas para enfrentar la crisis, toda esa gente va a salir de rositas, mientras que los funcionarios para sanear las cuentas públicas vamos a aportar todos un 5 % del sueldo (todos, sin discriminar entre los que ganan más y los que ganan menos, los que tienen hijos o los que no los tienen, los que están ahogados por una hipoteca o los que no lo están). Para tomar posesión como funcionarios nos exigen que juremos la Constitución; pero ahora nos piden que olvidemos lo que dice el artículo 31 de la Constitución: "Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad ".
Pues eso; yo quiero pagar impuestos, los que me toquen, pero no que asalten mi nómina.

Juan dijo
Otro funcionario que está de acuerdo. Y no porque sea mi sueldo (que al ser de Administración Local por el momento seguirá congelado simplemente), sino por lo que dices: recortamos de lo que está más a mano en vez de apostar por una fiscalidad progresiva y ambiciosa.
12 Mayo 2010 | 12:15 PM